La salud y el Marketing

Diseño de Marca en Puebla

La salud y el Marketing

¿Hola?, ¿Hay alguien ahí?, ¿Me escuchan?, ¿Me leen?, ¿Me sienten?, ¡Hey¡ ¿qué pasa, chavales! Me alegra que estén un día más aquí, leyéndome y poniendo atención a todas las cosas que escribo, bueno, espero que así sea y no sólo lean los primeros párrafos, si es que hacen eso, no se preocupen, por lo menos se llevan unas cuantas palabras mías y ya con eso me conformo, pero lo que más me importa es que conozcan un poco más acerca del marketing digital en Puebla y puedan descubrir todos sus beneficios y cómo es que puede transformar para bien sus empresas, no importa si son pequeñas o grandes, a todas les va bien por igual.

Empecemos con este blog. ¿Recuerden que hace unos días les platiqué acerca del frío que se estaba sintiendo en la ciudad de Puebla y que si no me cuidaba y me abrigaba lo suficiente me iba a enfermar? Pues parece que mi consejo y mi recomendación me la pasé por el arco del triunfo y me valió cacahuate mi salud y seguí saliendo sin chamarras o algo que me cubriera de las bajas temperaturas que se están presentando. Esto trajo consecuencias y mi sistema inmunológico por más que quiso hacerse el fuerte y resistir a la batalla no pudo por mis descuidos, y mi irresponsabilidad, me dio una gripa horrible, me tiró en la cama por completo sin ganas ni fuerzas para mover o hacer algo, me sentía fatal y empecé a buscar culpables. Me puse a pensar en esto y me sentí un poco triste por la situación y mi sistema de defensa contra cualquier virus, él se estaba esforzando al máximo por que estuviera bien y a mí no parecía importarme, yo era el tóxico en esa relación y lo tóxico siempre termina mal, y ahora que me siento tan mal me pregunto por qué no le ayude a mi sistema inmunológico a librar esta batalla abrigándome más.

Así pasa en la vida real, en las relaciones amorosas, de amistad, o con nuestros familiares. Muchas veces no vemos todo el esfuerzo que está haciendo una persona para que nosotros estemos bien, seamos felices, o simplemente no nos falte nada. Lo vemos como algo cotidiano que se vuelve parte de la rutina y nos volvemos desagradecidos y pensamos que esos detalles siempre van a estar ahí, y así es como poco a poco los vamos perdiendo sin darnos cuenta, pues las personas que están teniendo estas atenciones hacia nosotros también se cansan al no ver alguna muestra de agradecimiento y sólo ven desinterés de nuestra parte. Estoy de acuerdo que si damos algo no es por esperar algo a cambio, si a nosotros nos nace ser atentos, detallistas y procurar por el bien de otra persona, adelante, hagámoslo, algunas veces en una relación nos va a tocar dar el 90% de esfuerzo en una relación debido a distintas circunstancias, pero igual opino que todo tiene que ser recíproco, cuando nosotros sólo podamos dar el 10% la otra persona si tiene un verdadero cariño o importancia por nosotros va a dar el 90% restante sin dudarlo, hay que procurar que no sea así por mucho tiempo porque eso de dar mucho todo el tiempo sin ver ninguna cosa positiva en la contraparte también cansa, y esa es la verdad, hay que ser realista.

Camarada, si tú no te encuentras en una etapa muy bonita de tu vida, y tu estado de ánimo no ha estado muy alto que digamos y tu carácter se ha vuelto bastante pesado o has estado de un humor bastante desagradable por un período largo de tiempo, y a pesar de todo esto tu pareja sigue contigo echándote porras y teniendo atenciones hacia ti, déjame decirte que tienes una mina de oro delante tuyo que en verdad te quiere, ya es cosa tuya si tu torpez no te deja ver eso y dejas ir tremendo tesoro. Créeme que tiempo después se extrañan todas esa cosas que hacían por nosotros y por nuestra felicidad, y no queda más que arrepentirse y preguntarse «¿por qué no me di cuenta antes?».

Los consultorios en Internet

Bueno, dejemos el lado reflexivo a un lado por ahora y regresemos a mis malestares físicos, comencé a buscar en varias páginas web en Puebla algunos remedios caseros para cortar de golpe los síntomas y dolores ocasionados por esta enfermedad tan común pero tan molesta.

Encontré varios interesantes y que se leían eficaces, aparte tenían la aprobación de varios usuarios de estos sitios digitales pues muchos comentaban que les habían funcionado, por lo tanto yo decidí probar qué tal me iba antes de ir a un médico y gastar más dinero, porque no sé ustedes, pero una de las cosas que más me molesta cuando me enfermo es gastar dinero y ahí es cuando me digo a mí mismo: «Tonto, tonto, tonto, ¿por qué no te cuidaste? Tenías otros gastos que pagar». Los medicamentos suelen ser costosos y, algunas veces, necesitas más de 1 caja para acabar por completo el virus que te haya atacado, luego a esto súmale la consulta con el médico, que suele variar bastante, hay unos consultorios con un diseño de marca en Puebla

que no tiene muy buena reputación debido a que sus doctores no suelen ser muy buenos, y los medicamentos son genéricos, la verdad estos a mí me han funcionado bastante bien y son un gran alivio para la cartera pues su precio disminuye demasiado, aunque hay algunas fórmulas que es verdad que no funcionan muy bien con genéricos o, en su caso, no han logrado el medicamento genérico, igual depende de cada persona, hay a algunas que no les funcionan los genéricos y forzosamente tienen que gastar el dineral en comprar la patente, sus organismos son especiales y «fifi».

En cuanto a los doctores que atienden los consultorios de esta marca no podemos crucificarlos a todos diciendo que son unos incompetentes porque seríamos bastante injustos y absolutos, sería una completa mentira ya que hay doctores en estos lugares que son todos unos profesionales y que saben realmente lo que hacen. Hace algún tiempo acompañé a un familiar a un consultorio de estos porque tenía una tos bastante fea que ya le había durado mucho tiempo y no se le quitaba con nada, así que decidió ir con un médico que atendía en dichos lugares que ya conocía de hace algún tiempo, yo le dije que mejor pagara en un lugar más reconocido o que si él quería yo le podía buscar algunos muy buenos a través de páginas web en Puebla, estos estaban en torres médicas bastante exclusivas en donde según están los mejores de los mejores, pero por el precio que cobran parece que te van a curar de todos tus males y que nunca más vas a tener la necesidad de volver a asistir a un consultorio médico.

Mi familiar me dijo que para qué gastar tanto dinero asistiendo a esos lugares cuando hay médicos igual de buenos, o mejores, y que cobran muchísimo más barato regados por la ciudad, lo único es que tienes que buscarle, pero como ustedes saben y siempre lo digo, el que busca encuentra, reconozco que en este caso es mucho más complicado porque estamos hablando de la salud y es un tema bastante delicado que no se tiene que tomar a juego por nada del mundo, pero quizás cuando tengas una gripilla común y corriente que seguro no te va a provocar la muerte puedas ir a uno de éstos consultorios a ver qué tal te atiende el doctor encargado de darte la consulta y qué tan rápido resuelve tu malestar, si pasa con éxito la prueba ya puedes asistir con él cuando te enfermes de algo más grave (que obviamente no te lo deseo) y requiera de más atenciones.
 
Al llegar al consultorio de dicho doctor había muchísima gente esperando a ser atendida, fácil había como unas 13 personas antes de nosotros, eso hablaba bastante bien del doctor y entendí un poco lo que me decía anteriormente mi primo, la consulta costaba 35 pesos, un precio muy muy muy accesible para todos, y esto es excelente para todas aquellas personas que son de escasos recursos y, que al igual que todos, necesitan doctores profesionales que las curen de sus males. Desgraciadamente en nuestro país esto es un problema muy presente, la mayoría de las personas que no cuentan con el dinero suficiente para tener una vida digna cuando se enferman ellos o algún familiar se suelen complicar las cosas pues dejan pasar los malestares y en ocasiones son enfermedades que se tienen que atender a la brevedad, cuando se dan cuenta que la situación es grave y necesita atención los gastos para aliviarse son mucho más grandes en dado caso de que puedan aliviarse, sino, lamentablemente hay muchas personas que han perdido la vida por no tener el capital para un doctor que pueda atenderlas desde un principio.

La desgracia

El seguro social mexicano, como muchos de ustedes saben, no es el mejor del mundo y tiene varias carencias, el servicio es demasiado tardado y a menos que tengas las tripas de fuera es como te dan atención inmediata, de lo contrario tienes que esperar mucho tiempo para una consulta con algún especialista para atender enfermedades graves, pero como ya lo dije, estas se tienen que atender a la brevedad para que no haya consecuencias. Por más que saquen estrategias de marketing digital en Puebla intentando fortalecer la institución y limpiarse todas las cosas malas que se dicen de su servicio es muy difícil que las personas se lo crean, pues la mayoría ha vivido las malas experiencia de sus hospitales. Algo sí tengo que decir, los médicos que se encuentran ahí, y los especialistas también, son de primer nivel, todos son excelentes médicos, la mayoría trabajan en hospitales privados y aparte en el sector público.

Estoy tan seguro de esto porque yo fui testigo, hace unos 4 años, cuando era joven, bello y estudiante de universidad, jugaba fútbol en distintos torneos casi todos los días, pues en uno de esos partidos tuve la mala suerte de enfrentarme con un equipo en el que había una persona bastante corpulenta, y en la primera jugada del partido en un balón dividido fuimos al choque y por obvios motivos de física salí volando como 5 metros, no es cierto, no fue tanto, pero sí salí disparado de una forma fea y mi cuerpo no iba en una buena posición para caer, así que lo primero que hice fue meter mi brazo pero también no lo pude meter bien y caí con el hombro, este recibió todo mi peso e hizo que mi clavícula se saliera de su lugar, yo creo que el tronido que se escucho lo oyeron todos, bueno, eso es lo que yo pienso porque se oyó muy, pero muy fuerte.

Al momento de oír semejante ruido yo sabía que había válido queso y que la lesión sería grave, déjenme decirles que el golpe no me dolió ni la dislocación, después del golpe inmediatamente me senté y alcé mi brazo, lo sentía raro y volteé a ver qué tenía y una bola gigantesca estaba encima de mi clavícula, y fue cuando efectivamente comprobé que había válido máuser. Algunos compañeros de equipo y algunos contrarios se acercaron para ver mi desgracia pero no ayudaban mucho, pues ponían caras muy desagradables y sólo decían frases como: «Ah no manches, pobre wey» o «Ahnomacayu, se le salió el hueso». En lugar de calmarme o tranquilizarme sólo lograban espantarme y alterarme. Conforme pasaba el tiempo el dolor se iba haciendo más agudo y no hacía nada al respecto, me llevaron a las oficinas de las canchas para que pudiera recostarme en sillón que ahí tenían, aquí el dolor ya era insoportable, pedía a gritos una ambulancia o que alguien hiciera algo para ayudarme. No suelo ser muy llorón para el dolor para aquí sí estaba sufriendo mucho, sentía que me iba y ya estaba confesando todos mis pecados para llegar al cielo en paz y purificado, los ojos se me empezaron a cerrar y comencé  marearme, justo en ese momento llegaron los paramédicos para hacer absolutamente nada, nada más me dieron unas pastillas que quién sabe que eran para calmar el dolor y no me fuera a desmayar.

Después de eso me dijeron que no me podían llevar a algún hospital pues yo todavía no estaba dado de alta en el seguro, ya tenía mi número y toda la cosa pero no había ido a hacer el papeleo correspondiente, por lo que sí me llevaban a un hospital iba a salir muy caro pues tenía que pagar el servicio de la ambulancia y, aparte, todos los servicios que me ofrecieron a la clínica a la que fuera a parar. Uno de mis amigos que estuvo todo el tiempo presente mientras yo me estaba muriendo se puso a investigar en una página web en Puebla acerca de hospitales o algún lugar en el que me pudieran dar la atención que yo requería. La mayoría estaban carísimos y si les decía a mis papás que tenían que cubrir esos gastos de seguro me iban a mandar a volar y hubieran preferido que me quedara con mi dislocación. El tiempo pasaba y yo no veía mejoría, uno de los presentes me sugirió ir con un cura huesos, ya sé, es algo muy tonto pero créanme si hubieran estado en mis zapatos hubieran tomado la misma decisión, yo sólo quería aliviarme y dejar de sentir tanto dolor por lo que le dije que fuéramos inmediatamente con esta persona; me dijo que el diseño de marca en Puebla de su consultorio no era muy bonito pero que tenía pacientes que había logrado sacar adelante, la verdad yo no escuché nada de esto, yo sólo quería que me pusieran el hueso en su lugar.
 
Mi amigo tomó su automóvil y manejo como Toretto hasta allá, era por el centro histórico de la ciudad de Puebla, en un edificio bastante viejo y muy desatendido, no me dio mucha confianza pero yo no pensaba en otra cosa más que en mi dolor, así que me valió queso y me metí subimos hasta el departamento en el que vivía la señora, tocamos su puerta y salió una mujer con bastante sobrepeso que si no me curaba el brazo de seguro me lo iba a terminar de romper.

Esta persona era obvio que no tenía ninguna estrategia de marketing digital en Puebla y todos sus clientes eran de voz en voz, o sea, las personas eran lss que recomendaban sus servicios, como fue en mi caso. Al pasar el cuarto donde supuestamente me iba a curar empezó toda mi tortura, mi clavícula ya estaba súper hinchada y toda la zona estaba de diferentes colores, la mujer no lo dudo vio mi brazo e inmediatamente puso todo su peso encima del hueso salido para que esté volviera a su lugar, eso, camaradas, fue una completa estupidez, yo no sabía lo que estaba haciendo y creo que ella tampoco. Al ver que el hueso no regresaba ella puso más, y más fuerza, parecía que estaba intentando lastimarme en lugar de curarme, hasta hacía ruidos extraños, los típicos que hace una persona cuando se esfuerza mucho, nada más le faltó decir maldiciones.

Después de esto fue Inevitable chillar, empecé a llorar como un niño chiquito, pues el dolor era insoportable, pasaron 10 minutos hasta que al final pudo regresar el hueso a su lugar. Después de esto sacó un palito de madera que pasó encima de la parte dañada, si

me estaba muriendo de dolor, esto fue la gota que derramó el vaso, no había sentido dolor tan horrible en toda mi vida, fue literalmente la peor sensación que he sentido en mucho tiempo. Según esto es para reconstruir el tejido dañado, suena muy tonto pero yo lo creí, creo que en ese tiempo era una persona no muy inteligente, el dolor hace que hagas estas cosas, pues no piensas mucho y sólo quieres resultados de una forma rápida, ya para el último paso sacó unos medicamentos y me dio unas pastillas, también me puso una inyección que no recuerdo cuál era su propósito, pero según era para aliviar el dolor y atacar no sé qué dijo, pero según me iba a servir, ya después de todo lo sufrido creo que no me podía ir peor. Después me envolvió todo el torso con unos cartones, sí, con unos cartones de huevo, y me dijo que no me los podía quitar hasta dentro de 20 días para que hueso lograra sellar por completo, cada vez iba a afirmando que había sido una completa estupidez haber asistido a dicho lugar.

Salí bastante adolorido y con mis ojos súper hinchados después de tanto llorar, lamentandome de haberle hecho caso a mi camarada pero las cosas ya estaban hechas, ya no se podía hacer nada y tenía que aprender la lección. El tiempo pasaba y yo ya quería quitarme los cartones, era súper incómodo, imagínense dormir con esas cosas, era imposible, luego para acabarla de amolar empecé a apesta horrible pues no me podía lavar esa zona, y ahí amigos míos, están las poderosas axilas que casi siempre y emiten un olor muy fuertecito, ni yo me aguantaba semejante aroma. Llegó un día en el que ya no aguanté más y me quité para poder bañarme, fue ahí cuando me lleva la gran sorpresa que la cura huesos no había hecho nada y sólo me hizo llorar como María Magdalena inútilmente, mi hueso seguía salido y aún no podía mover bien mi brazo después de 12 días de haber ido su «terapia».

Me dio tanto coraje lo sucedido que quería correr a la casa de la señora, decirle unas cuantas maldiciones y después aventarle unos huevos, pero recupere la calma y recordé que yo había tomado la decisión, así que en teoría yo yo tuve la culpa, lo único que hice fue realizar una llamada.

Lo que dije en la llamada se los contaré en otro blog, porque este ya tiene que terminar. Que quede en suspenso lo hace más entretenido, o eso espero.

Nos vemos hasta la próxima, amigos. Recuerden portarse bien y echarle todas las ganas a sus proyectos. Cuídense. Chao. @ElChelepoblano

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